Pterygotus

Pterygotus, fue uno de los artrópodos más grandes que jamás ha existido.  No solo fue grande, sino que comparado con sus otros congéneres, con otros individuos de la época, era un verdadero titán.

 Imaginaros un escorpión de 3 metros de largo... como un cocodrilo de grande. Pues así era, y sus presas eran otros artrópodos, y numerosos trilobites de 30 o 40 cm de largo y que trituraba con sus fuertes pinzas.
Entre sus presas también se encontraban despistados peces sin boca (succionadores) que eran los primeros vertebrados. Pero digo despistados porque realmente eran difíciles de atrapar. Eran más ágiles y rápidos. El Pterygotus era rápido, pero no podía aguantar mucho con esa velocidad ya que soportaba una enorme y pesada coraza.

Hay que destacar su visión, sus ojos complejos que le permitían detectar presas a largas distancias y cazaba al acecho. Esperaba escondido hasta que su presa se acercaba. Entonces salía y con un rápido movimiento atrapaba a su presa. El Pterygotus fue el superdepredador marino del Silúrico.



Fosa o fossa.

La fauna y la flora de Madagascar es única y síngular. Esta isla se ha visto aislada del gran continente Africano por cientos de kilómetros de océano y, a causa de esto, ha originado sus propias relaciones entre animales diferentes, relaciones de animales endémicos que no podremos encontrar en ningún otro lugar del mundo.

Propio de Madagascar, y muy conocidos, son los lemures, y el superdepredador que los devora se llama fossa o fosa, Cryptoprocta ferox. Que es el protagonista de esta entrada LA FOSSA.

 La fossa es un familiar cercano a la jineta, pero al ser el depredador dominante de la isla y no tener que permanecer a la sombra de otro depredador mayor, ha crecido y su tamaño se ha multiplicado por 5. Con la cola, puede llegar a 1,7 metros de longitu 90 cm de cola y 80 cm de cuerpo, y puede pesar casi 20 kg (la jineta no pesa más de 3 kg).

Aunque su cuerpo haya aumentado,  cualquiera que haya visto una fossa, habrá quedado impresionado por la gran musculatura, la rapidez y la agilidad de este superpredador. Salta por las ramas y corre a gran velocidad. Y cuando un lémur  se ve acechado por la fossa, debe emplearse a fondo sino quiere acabar entre sus fauces.

Este depredador tiene mala fama entre los poblados humanos y se le culpa de matar a gallinas, patos e incluso cerdos. Quizá, solo se defienda de la invasión humana, de la eliminación de su hábitat, pero la verdad es que este animal es muy sociable y en cautividad muestra  gran afecto con las personas con las cuales interactúa.