Fosa o fossa.

La fauna y la flora de Madagascar es única y síngular. Esta isla se ha visto aislada del gran continente Africano por cientos de kilómetros de océano y, a causa de esto, ha originado sus propias relaciones entre animales diferentes, relaciones de animales endémicos que no podremos encontrar en ningún otro lugar del mundo.

Propio de Madagascar, y muy conocidos, son los lemures, y el superdepredador que los devora se llama fossa o fosa, Cryptoprocta ferox. Que es el protagonista de esta entrada LA FOSSA.

 La fossa es un familiar cercano a la jineta, pero al ser el depredador dominante de la isla y no tener que permanecer a la sombra de otro depredador mayor, ha crecido y su tamaño se ha multiplicado por 5. Con la cola, puede llegar a 1,7 metros de longitu 90 cm de cola y 80 cm de cuerpo, y puede pesar casi 20 kg (la jineta no pesa más de 3 kg).

Aunque su cuerpo haya aumentado,  cualquiera que haya visto una fossa, habrá quedado impresionado por la gran musculatura, la rapidez y la agilidad de este superpredador. Salta por las ramas y corre a gran velocidad. Y cuando un lémur  se ve acechado por la fossa, debe emplearse a fondo sino quiere acabar entre sus fauces.

Este depredador tiene mala fama entre los poblados humanos y se le culpa de matar a gallinas, patos e incluso cerdos. Quizá, solo se defienda de la invasión humana, de la eliminación de su hábitat, pero la verdad es que este animal es muy sociable y en cautividad muestra  gran afecto con las personas con las cuales interactúa.