PURUSSAURUS

Son 3, quizá 4 las especies de cocodrilos que podríamos colocar en el podium de los más grandes y los más ASESINOS. El primer puesto lo comparten el Deinosuchus, el Sarcosuchus y el protagonista de esta entrada: Purussaurus


Más o menos todos miden entre 15 y 18 metros, y sus pesos rondan las 10 toneladas. Vamos, casi 3 veces más largos que los cocodrilos marinos actuales, que son los más grandes (un cocodrilo marino puede llegar a los 6 metros y 1 tonelada)

Los cocodrilos han cambiado poco desde hace ciento de millones de años, cuando aparecieron. Son máquinas perfectas de matar, con la posibilidad de quedarse sin comer durante meses y esperando a su presa hasta que esta se acerca a beber a la charca, rio o lago para de un impulso acertar una mordedura mortal, una potente mandíbula capaz de llegar a los 5000 kg de presión. Una mandíbula que cuando se cierra, ya es imposible de abrir.

La diferencia más destacable entre el Purussaurus y otros cocodrilos del mismo tamaño, fue el cráneo. Por ejemplo en el Sarcosuchus el cráneo era alargado, especializado en la caza de peces. El del Deinosuchus era más corto y más robusto, capaz pues de practicar potente mordidas. Pero el cráneo del Purussaurus fue exageradamente robusto, masivo. Era un cráneo de casi 1,5 metros de largo y solo el superaba la tonelada. Esta gran masa sugiere dos cosas:
1º- Probablemente producía las mordeduras más potentes ya que huesos masivos suelen sostener fuertes músculos
2º- Esta gran masa es más difícil de mover, produce movimientos más lentos. Por tanto, se entiende que las presas no era ágiles peces, sino presas más grandes y pesadas.



Resumiendo, el Purussaurus fue uno de los mayores depredadores prehistóricos. Capaz de sembrar el terror en todas las aguas del Mioceno de Sudamérica, y con una de las mordeduras más potentes de la historia. Por todo esto, considero que este depredador, merece el título de SUPERDEPREDADOR.